
21 jun 2012
EN ECUADOR SE LE CIERRA AL PASO A LA MERCANTILIZACION DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR

INFRAESTRUCTURA REZAGADA PARA UN PAÍS REZAGADO TLC COLOMBIA – COREA
12 jun 2012
8 y 9 de junio, día del estudiante Revolucionario.
ORGANIZACIÓN COLOMBIANA DE ESTUDIANTES- OCE- UniValle.
JUNIO 08 DE 2012
LA LUCHA ANTIMPERIALISTA DEL ESTUDIANTADO COLOMBIANO
Organización Colombiana de Estudiantes, OCE- Valle del Cauca
Los movimientos más sobresalientes del estudiantado colombiano se han caracterizado por su marcado tinte antimperialista y democrático. Basta con mirar el movimiento estudiantil de 1909, que terminó por derrocar la dictadura de Rafael Reyez y que denunciaba el sometimiento de la nación a los intereses norteamericanos, evidenciados con la paz firmada en el acorazado gringo Wisconsi y con la venta del Canal de Panamá. En términos específicos, el movimiento desenmascaró el uso de la dictadura para garantizar el paso de las imposiciones estadounidenses. Miremos también el movimiento estudiantil de 1970, que logró incluir estudiantes y docentes en la dirección de las instituciones educativas y expulsar las fundaciones privadas que se lucraban de la educación, y que tomo como centro de la batalla la contradicción entre las directrices de Washington y la educación pública; denunció, entre otros aspectos, que las universidades eran víctimas de las gabelas que daba el gobierno a las multinacionales.
5 jun 2010
LA EDUCACIÓN DEBE SER DE ALTA CALIDAD Y FINANCIADA POR EL ESTADOIntervención del senador Jorge Enrique Robledo en la Audiencia Pública “Sobre la financiación de la universidad: análisis del impacto del proyecto de reforma a la Ley 30 de 1992”, Salón Boyacá del Capitolio Nacional, 20 de mayo de 2010.
No voy a centrar mi intervención en los temas de detalle del proyecto de ley ni tampoco de la Ley 30. Va a haber aquí más ponencias al respecto y voy a dedicar mi intervención a comentar el problema de fondo. El problema de fondo ¿cuál es? Primero, la crisis financiera de las universidades públicas. No alcanza la plata, suben las matrículas, cae la calidad, se quiebran las universidades, no hay cupos suficientes, en fin, mil problemas. El gobierno pasa un proyecto de ley que se supone va a arreglarlos modificando la Ley 30, que es la de la financiación. Aquí estamos para analizar qué tan cierto es que ese cambio va a componer las cosas o, por el contrario, va a sesgarlas en una dirección absolutamente incorrecta, además de no resolver el problema financiero. Sobre los detalles habrá más puntadas en el curso de la Audiencia. Simplemente, quiero enfatizar este aspecto, pero mencionando desde ya que el doctor Wasserman, rector de la Universidad Nacional, tiene razón cuando señala que la plata va a ser insuficiente y que el proyecto apunta a direccionar un cierto tipo de universidad que no es que le conviene a Colombia, sino, comento yo, es la universidad que quiere el uribismo. Él no usa estas palabras pero señala con claridad que se trata de direccionar las cosas así y todo, en la lógica de la privatización.
Una educación mediocre para una economía mediocre
Voy entonces a explicar por qué es tan nefasta la política que privatiza la educación pública, porque el paquete sigue siendo el mismo, así en el proyecto nos tiren unos pesos, y cuál es el fondo de una política educativa contraria a una educación de alta calidad. Y voy a ilustrar el asunto utilizando el caso del TLC con la Unión Europea y citando algo que dijo algún exrector de la Universidad. Me propongo probar que aquí, con el libre comercio, lo que hay es una especie de conspiración en contra del progreso material, científico y tecnológico del país y para crear un aparato educativo cada vez más mediocre, que sea el que requiere una economía mediocre.
El capitalismo le hizo grandes aportes al progreso de la humanidad en su papel de derrotar al feudalismo, una fase más atrasada. Esclareció, por ejemplo, que los hombres nacíamos iguales, que no era verdad que unos tenían sangre azul y otros, quienes trabajaban, la que tenemos todos. Estableció que el poder no podía ser una monarquía e impuso la concepción republicana, instaurando la posibilidad de elegir a los gobernantes. Hizo valer una serie de concepciones democráticas, llenas de limitaciones pero de fondo democrático. Y consagró además las soberanías nacionales como un punto clave del progreso social: una nación, así sea más débil, no debe ser sojuzgada, aplastada u oprimida por naciones más poderosas y por imperios. Ese es el principio, en últimas, de la soberanía nacional. Pero el punto al que quiero llegar es a que uno de los aportes más importantes de esa burguesía al progreso de la humanidad fue la revolución del sistema educativo. Hoy aquí estamos en una batalla contra una concepción regresiva. Tratan de llevarnos casi que hacia un feudalismo adecuado al siglo XXI.
Qué fue lo que se estableció. Primero, que todos los habitantes de un país deben educarse, salir de la ignorancia terrorífica del Medioevo, época en que eran ignorantes hasta los reyes. Primera idea, cubrimiento universal. Segunda idea, educación en todos los niveles, no solo en los básicos primarios sino también en los más altos. Tercero, y esto es muy importante reivindicarlo ahora, educación no confesional, es decir, libertad de cátedra y de investigación, el derecho de profesores y estudiantes a pensar como quieran con independencia del pensamiento de las directivas y de las rectorías. Y cuarto, educación de alta calidad, porque si la educación no es de alta calidad, constituye una estafa. Si un muchacho pasa por todos los años de la educación básica y media, y resulta que al final no sabe lo que debería saber, se convierte en una estafa. La mala calidad no desarrolla a los países.
Le educación de alta calidad es responsabilidad del Estado
Todo esto tropezaba con un problema y es que estas metas son altamente costosas. Entonces la revolución ¿en qué va a consistir, además de transformar la concepción, el rumbo, el pensamiento de cómo hacer avanzar a los países? En la idea, primero, de reconocer que la familia, las personas, la vida privada, no eran capaces ya de atender las inmensas necesidades que estaban apareciendo. Tampoco las comunidades religiosas tenían el músculo económico ni el poder suficiente para hacer realidad esa educación universal y de alta calidad y por supuesto gratuita para que pudiera estudiar todo el mundo, porque el capitalismo es por definición un sistema lleno de pobres. ¿Qué es entonces lo que sucede? Que el Estado, probablemente por primera vez en la historia de la humanidad, dice que desarrollar el conocimiento a altísimos niveles y cubriendo a todo el mundo es una responsabilidad suya. ¿Por qué una responsabilidad del Estado? (Y fíjense que no estamos hablando de socialismo, sino de capitalismo). Porque el Estado es el más formidable poder económico de cualquier sociedad y solo él es capaz de cumplir con estas funciones. De lo anterior se deriva que la educación se convierte en un derecho, es decir, el ciudadano adquiere el derecho a ser educado a los más altos niveles por cuenta del Estado y gratuitamente para que pueda cubrirse a todo el mundo. Lo que digo suena muy fácil, pero fue una batalla de siglos en la que todavía estamos. Esta puede ser la concepción que predomina en Francia o en los países nórdicos e incluso en Alemania. En Colombia hubo avances en este sentido, pero la privatización viene echándolos atrás.
¿Y qué es lo que se está estableciendo en la privatización? La educación como mercancía. ¿Qué quiere decir como mercancía? Que alguien la ofrece en el mercado y la gente la compra o no la compra dependiendo de si cuenta o no con capacidad de pago. ¿Cuál es el problema de la educación como mercancía? Muy simple. Que mucha gente, por ser un bien tremendamente costoso, no la puede pagar porque se trata de una educación larga en el tiempo, compleja en sus niveles de ascenso y de alto nivel. Entonces convertir la educación en mercancía lo que significa primero que todo es excluir de la educación a un número inmenso de seres humanos que no pueden pagarla. Y segundo, y quiero enfatizarlo, la calidad depende del costo de la matrícula. He insistido en señalar que por norma general la educación privada es sinónimo de mala calidad, por lo menos en lo que tiene que ver con la educación del pueblo. La educación privada de los hijos de los magnates puede ser tan buena como las mejores de las públicas, pero sobre la base de matrículas carísimas que puedan contratar a los mejores profesores, las mejores bibliotecas, los mejores centros de investigación. Pero la educación privada barata o relativamente barata es por definición de mala calidad. Y esto es fácil ilustrarlo. Siempre será mejor el almuerzo de cien mil pesos que el corrientazo de dos mil. Siempre será mejor un automóvil de cien millones de pesos que un pichirilo de cuatro o de cinco. Siempre serán mejores los zapatos más costosos que los más baratos. Es algo elemental y fácil de entender.
Luego, lo que nos están proponiendo con las políticas privatizadoras es una educación que excluye a mucha gente y que educa a los restantes de una mala manera. Ya tenemos más de la mitad de la educación superior privatizada y siguen imponiéndose todas las concepciones de privatización dentro de la universidad pública. Comentábamos ahora con el rector de la Universidad del Tolima, por ejemplo, que ya los posgrados de las universidades públicas están todos privatizados en cuanto a los precios de sus matrículas, con todo lo que eso significa en lo que tiene que ver con la exclusión de millones de colombianos que no pueden acceder a ellos. Hagamos entonces sinónimos educación privada y exclusión.
Esa educación mediocre se traduce en dos efectos muy negativos. El primero, los individuos que se gradúan de esas universidades de garaje terminan castigados, porque en el mercado laboral ya no todos los ingenieros son iguales. Aquí cada ingeniero civil sacará su título y quien lo va a contratar mirará de qué universidad viene y dependiendo de cuál sea le darán o no el puesto, porque saben que hay un vínculo entre el tipo de título, la marca del título como en los carros, y la capacidad del individuo. Pero hay un problema aún más grave y es que nos afecta socialmente. A un país lo desarrolla que haya muchos ingenieros, pero en el entendido de que sean buenos ingenieros. Pero si a los ingenieros se les caen los puentes o se les tuercen porque no aprendieron el cálculo que deberían aprender, no podrá haber progreso. Resumiendo, entonces, la privatización es sinónimo de mala calidad, mirada por donde se mire. Surge aquí una pregunta: si todos estamos de acuerdo en que no es posible desarrollar el mundo ni un país sin una educación de cubrimiento universal y de alta calidad, ¿por qué la política es la privatización? El fenómeno tiene una explicación bien simple y es que esta educación de alta calidad de la que yo hablo es pensando en un país avanzado, de verdad moderno, desarrollado, vinculado a procesos complejos de producción. Pero si se está pensando es en un país de quinta categoría, se puede resignar a una educación de quinta categoría.
La especialización del libre comercio, según Mockus
Entonces expliquemos qué es lo que nos quieren hacer con el libre comercio. Estamos en el debate sobre el Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, centrado en los daños a la ganadería, la parte menos grave, si se quiere, con todo y lo dañina que es. Lo peor del libre comercio es que nos deja en el subdesarrollo científico y tecnológico, lo que también explica por qué la política es la de la privatización. Les voy a aclarar qué es libre comercio con la exposición que hizo ayer el doctor Antanas Mockus, candidato a la Presidencia de la República, defendiendo el TLC: “¿Cuál es la ventaja de firmar el TLC?” Y contesta: “Que los países saben que se especializan”. Y agrega: “Siempre dejarán ganadores y perdedores en cada lado.” Esa es siempre una concepción del libre comercio, pero no es ahí donde me quiero detener. Dice después: “Podemos decir que los ganadores serán los trabajadores de las flores en Colombia y los trabajadores de los lácteos en Europa”. O sea que se quiebren los de la leche porque van a ganar los de las flores. Sigo citando: “Es como sistematizar la división del trabajo y firmarla (esta es la clave), especializarse.”
La explicación apunta a que no debe haber leche porque va a haber flores. Pero ahí hay una imprecisión que quiero resaltar: no nos vamos a especializar nosotros en flores y ellos en leche. Nos vamos a especializar en flores si es que es cierto que habrá flores, que estaría para discutirse, y ellos no se están especializando solo en leche, un producto más, sino también en alta tecnología, en producción complejísima. Europa es el continente del mundo que más alta tecnología exporta. Esa es la especialización del libre comercio. Nosotros en la producción de materias primas mineras y agrícolas, y las grandes potencias en todo tipo de procesos científicos y tecnológicos complejos. Por eso ellos necesitan educación de altísimo nivel y a nosotros nos basta con una educación mediocre. Lo que hace la globalización es que ellos se especializan en lo complejo, nosotros en lo simple. Ellos en los procesos de alto valor agregado, con mucho trabajo complejo, y nosotros en producir materias primas.
Si esto se entiende, comprenderemos por qué la educación en Colombia tiende a ser una educación de pacotilla. El modelo económico nos condena a ser un país de quinta categoría, como lo fuimos con España, una colonia especializada en la producción de materias primas agrícolas y mineras. Por eso estoy enfatizando en que, con el TLC con la Unión Europea, nos van a cambiar el progreso del país por espejitos. Nuevamente aparecieron con los espejitos los mismos que se llevaron el oro de América. En lo que nos van a especializar, repito, es entonces en el atraso.
¿De qué se trata? De hacer una educación pobre para un país pobre. No porque Colombia tenga que ser pobre, sino porque lo están empobreciendo. Están haciendo pobre en su desarrollo a un país con una potencialidad inmensa. Pero se trata de hacer una educación pobre para un país pobre, porque ellos lo condenan a la pobreza con el modelo económico neoliberal y con el libre comercio. Y dentro de ese país pobre que en general padece una educación mediocre, de tercera categoría, quieren darles a los pobres una educación para pobres. Habrá unos cuantos hijos de magnates que estudiarán en las mejores universidades de Estados Unidos y Europa para funcionar algo así como mayordomos de la colonia, ellos sí educados a altos niveles, el resto no. Es, repito, una educación pobre para un país condenado a ser pobre, porque lo condenan ellos, no porque tenga que serlo. Y una educación pobre para los pobres de Colombia, los de abajo con peor educación que los de arriba, siendo la de los de arriba también bien mala. Porque también digamos con franqueza, y se lo digo con cariño a los estudiantes de las mejores universidades privadas: esas mejores universidades privadas son bastante mediocres para lo que exige el desarrollo nacional. No hay aquí suficiente cantidad de hijos de gente adinerada que sea capaz de pagar el nivel que necesitaría un país como este. Basta con que comparen el precio de las matrículas de las universidades de Colombia con las privadas más costosas de Estados Unidos y de Europa y se darán cuenta de que también ahí hay un espejismo. Que podrán ser los mejor educados en la educación pobre para el país pobre del que estamos hablando, pero que tampoco podrán contribuir como deberían al progreso nacional.
13 may 2010
Comité Operativo Multiestamentario Nacional Universitario, Bogotá, 25 de marzo de 2010
En el Taller sobre la reforma a la ley 30, convocado por el Comité Operativo de la Multiestamentaria Nacional y realizado el domingo 21 de marzo, en la sede de la Federación Nacional de Profesores Universitarios, se avanzó sustantivamente en el análisis de la propuesta del Gobierno de reformar la ley 30 de 1992, más específicamente los artículos 86 y 87.
Las ponencias de los profesores Jairo Estrada, Mario Hernández, Alfonso Conde, Gonzalo Arango y Luis Aurelio Ordóñez, aportaron valiosas contribuciones relacionadas con las tendencias internacionales y su articulación con el contexto político y económico nacional, durante las últimas décadas. En igual sentido se expresaron los delegados estudiantiles de FUN Comisiones, ACEU, FEU, OCE, profesorales de FENALPROU, ASPU, de empleados y trabajadores, SINTRAUNICOL y de la Asociación de padres y madres de la Universidad Nacional, MAPA. Las intervenciones coincidieron en que el proyecto de reforma, se circunscribe dentro de las tendencias caracterizadas por el avance de las políticas neoliberales enfocadas a profundizar el ciclo de mercantilización de los derechos de la población colombiana. En contraposición al modelo imperante, se insistió en la necesidad de avanzar con propuestas en materia de financiación plena por parte del Estado, Bienestar Universitario, condiciones de trabajo dignas para profesores, empleados y trabajadores, autonomía universitaria y construcción de un modelo de educación superior que garantice la formación al más alto nivel, como corresponde a los retos del conocimiento y a las necesidades de progreso de la sociedad colombiana.
La retrospectiva acerca del proceso de elaboración de la ley 30, en las mesas de trabajo, que la precedieron, donde se sustentaron propuestas sobre financiación , autonomía universitaria , democracia y construcción de un modelo de educación superior comprometido con la formación al más alto nivel, entre otras, mostró que quedaron inconclusas o meramente enunciadas en el papel.
La comparación con las políticas gubernamentales para el sector de la Salud , con consecuencias verdaderamente catastróficas, deja entrever que se impusieron mediante una difusa conceptualización, para disimular los verdaderos objetivos de mercantilización y precarización de la atención a la salud de los colombianos, por la vía del subsidio a la demanda como bien privado de consumo individual y acceso según capacidad de pago. El mismo sistema de subsidio a la demanda, que ha mostrado sus consecuencias nefastas en la educación básica y media, constituye la base de la reforma a la ley 30. Prueba de ello es la relevancia dada a ICETEX, con los empréstitos del Banco Mundial, para ampliar cobertura, sin calidad. De otra parte se resaltó críticamente la presión de Gobierno de supeditar la asignación de recursos a la implementación de reformas que profundizan la degradación académica, administrativa y financiera de la educación superior pública, mediante la manipulación perniciosa de “indicadores de gestión”, como los contenidos en el derogado Decreto 3545, que sin pudor alguno se retoman en función del ajuste fiscal y de recorte presupuestal que auspicia el FMI.
En el Taller se resaltó el hecho de que el proyecto de reforma se enmarca en la crisis económica que vive el país, producto de la política de “confianza inversionista, seguridad democrática y cohesión social” del Gobierno. Como si fuera poco, el desempleo supera el 14% , el endeudamiento externo ha situado al país en el séptimo lugar del mundo con peor desigualdad y, entre tanto, las gabelas otorgadas a los monopolios y las transnacionales ocasionan un voluminoso detrimento del patrimonio público en contravía de los intereses del país.
Las presentaciones fueron enriquecidas con el debate , orientado a profundizar el análisis de la crisis de la educación superior , su marchitamiento académico, la asfixia presupuestal y la precarización de las condiciones de trabajo, entre otras de sus manifestaciones. En especial, para reiterar que no solamente se trata de la financiación, con base en los artículos 86 y 87, sino de un problema más complejo , que incluye la construcción de un modelo de educación superior pública de excelencia y su financiación por parte del Estado, como reconocimiento a un derecho constitucional. Un modelo que contrasta categóricamente , con la política educativa oficial que busca convertir la educación en una mercancía , a través de tasas de matrícula sufragadas por los estudiantes en un mercado perverso, como el de la educación, en el cual la competencia no mejora la calidad, sino, por el contrario, la deteriora.
Teniendo en cuenta que no se parte de cero para la construcción del modelo de Universidad que requiere al país, con criterios de excelencia académica, para responder a los retos de la sociedad de conocimiento y de las necesidades de la economía y la sociedad; pero se trata de un problema complejo, se aclaró que se requiere tiempo, para ser tratado con todo rigor, en un Congreso Universitario precedido de elaboración de documentos y debate amplio en todas las universidades.
Por lo pronto, la discusión del proyecto de reforma a los artículos 86° y 87 ° es apremiante. Según las declaraciones de la Ministra de Educación será llevado al Congreso en la presente legislatura, una vez haya logrado el consenso con los rectores, quienes “ingenuamente” piensan abstraerse del contexto general y sumarse pasivamente a la iniciativa de otorgar crédito a los jóvenes de niveles 1 y 2 del Sisbén, iniciativa destinada a legitimar demagógicamente la propuesta; por supuesto, sin aumentar los aportes del Estado, para garantizar calidad, ni otorgar becas a los estudiantes más necesitados, que no están, ni estarán en condiciones de asumir créditos.
En las intervenciones se hizo referencia a las ponencias presentadas en el FORO del Ministerio de Educación durante los días 1, 2 y 3 de marzo; al discurso de la Ministra y al informe del periódico El Tiempo, del jueves 18 de marzo, en el que se anuncia la meta de los 500.000 nuevos cupos durante los próximos 8 años. Igualmente, los documentos relacionados con la llamada “Revolución Educativa” y la Visión 2019.
También se leyó el Borrador de la “Propuesta de reforma para un ajuste a la ley 30 de 1992”, de marzo 10, 2010, que circula de manera sigilosa en manos de los rectores y las cúpulas administrativas de las universidades, propuesta sobre la cual es preciso abrir un debate que permita concretar el consenso de la comunidad universitaria, ante un proceso que define el futuro de la educación superior pública para los próximos lustros.
Toda la documentación se divulgará en la páginas de las asociaciones gremiales de estudiantes, profesores, empleados y trabajadores padres de familia (MAPA); buscando de igual forma incorporar al SENA y a los estudiantes de las universidades privadas , en el debate.
Para afrontar la arremetida privatizadora del Gobierno, el Comité Operativo, convoca al desarrollo de una intensa labor pedagógica acerca de la propuesta de reforma, con el objetivo de consolidar un movimiento universitario nacional que unifique a todos los estamentos y a los sectores democráticos de la sociedad en la defensa de la universidad pública, comenzando por:
1. Elaborar una Carta Pública apoyada con firmas de intelectuales, estudiantes, profesores, empleados, trabajadores y padres de familia sustentando la defensa de la educación superior pública, ante el Congreso nacional y la ciudadanía. 2. Promover, con la mayor urgencia, Foros y debates en todas las universidades . 3. Apoyar la convocatoria al FORO del miércoles 14 de abril, a las 10 a.m. , en el Auditorio Camilo Torres, de la Universidad Nacional. 4. Hacer contactos con las senadoras Piedad Córdoba y Gloria Ramírez y el Senador Jorge Robledo, para la realización de una Audiencia pública en el Congreso, en la fecha que se pueda convenir, de acuerdo con sus compromisos.
TODOS A CERRAR FILAS EN DEFENSA DE LA EDUCACION SUPERIOR PUBLICA, DE EXCELENCIA ACADÉMICA, DEMOCRÁTICA, PLURALISTA Y COMPROMETIDA CON LA SOCIEDAD COLOMBIANA.
29 oct 2009
★ LA EDUCACIÓN SUPERIOR PÚBLICA, EN GRAVE CRISIS POR CAUSA DE LAS POLÍTICAS PRIVATIZADORASIntervención del senador Jorge Enrique Robledo en el debate sobre la ley de presupuesto de 2011, plenaria del Senado, 20 de octubre de 2009.
La pérdida de la calidad es manifiesta, por culpa en buena parte de la Ley 30 de 1992, que privatizó la educación superior. Déficit de 650 mil millones de pesos. El gobierno amplió los cupos, pero no aumentó en la misma proporción los recursos. Agrava el problema que sea el Icetex el que los maneje.
Comienzo expresando mi coincidencia con los análisis hechos por la senadora Gloria Inés Ramírez, vocera del PDA. Y paso a enfatizar un par de aspectos. Lo primero, aprovechar para contarles a los colombianos, a quienes estén interesados, que el debate sobre el horror de Agro Ingreso Seguro, AIS, que se iba a hacer hoy, quedó para dentro de ocho días.
Y lo segundo, el tema de las universidades que hoy conmociona al país y con las que expreso mi solidaridad. La semana pasada se movilizaron por decenas de millares los estudiantes y los profesores. Los rectores de las universidades públicas han pagado además avisos en la prensa señalando la crisis que padecen. Y el contralor general de la Nación ha hecho lo propio. Empiezo por hacer énfasis en la gravedad de una crisis que vive toda la educación superior pública, crisis que ASPU, la Asociación de Profesores Universitarios, contabiliza en el orden de 650 mil millones de pesos, y esto a pesar de que las universidades públicas llevan ya mucho tiempo aumentando matrículas, deteriorando la calidad, reduciendo las buenas formas de contratación del profesorado con el propósito de disminuir costos y allegar nuevos ingresos, en buena medida en detrimento de la calidad de la educación.
Estamos hablando de un sector educativo que viene siendo estrangulado desde el año 1992, cuando en los inicios del neoliberalismo se aprobó la ley 30, que establece de una u otra manera la privatización de la educación pública. Quiero subrayar la gravedad de la pérdida de la calidad que se vive por cuenta de estas políticas privatizadoras.
Fui por casi treinta años, señor presidente, profesor de tiempo completo en la Universidad Nacional de Colombia, en la sede de Manizales, y conozco en detalle el drama que están viviendo los claustros de educación superior.
Y se moviliza el estudiantado, y se moviliza el profesorado, y hablan los rectores, y habla el contralor, y la respuesta que el gobierno nacional les está dando en el actual presupuesto es por completo insuficiente, así se trate de un problema gravísimo que no solo afecta a los pobres y a las capas medias de Colombia, sino que lastra el desarrollo nacional. La plata presupuestada, del orden de cien mil millones de pesos, si es de verdad la cifra a la que se llega, no resuelve el problema gravísimo que estamos viviendo.
Pero lo más grave es la decisión del gobierno de dirigir a través del Icetex una parte fundamental de estos recursos. El Icetex es una institución de crédito educativo que les presta lo mismo a quienes estudian en las universidades públicas que a las privadas. Luego fácilmente esos recursos se están aprobando hoy de manera engañosa, porque van a terminar el día de mañana, no respaldando el presupuesto que necesitan las universidades públicas, sino financiando de manera indirecta y con recursos públicos a las universidades privadas, que en muchos casos son negocios como cualquier otro y que funcionan con unos niveles de calidad bastante mediocres en la casi totalidad de los casos.
Se trata de un problema gravísimo que ha movilizado a Colombia y de un gobierno que en buena medida es responsable de la crisis, porque de manera irresponsable la actual ministra de Educación y el presidente Uribe impusieron en las universidades la ampliación de la cobertura, de los cupos, sin aumentar en la misma proporción los recursos, hasta el punto que ha terminado por colapsar el sistema.
Termino entonces diciéndoles a los profesores y a los estudiantes y en general a los colombianos que no se hagan ilusiones con este presupuesto. De aquí no va a salir hoy una solución a esta crisis. Cuando mucho se va a aprobar una suma que tiene bastante de demagógica para permitirles a los amigos del gobierno salir a sacar pecho y a conseguir votos entre las gentes confusas, metiéndoles el cuento de que el problema está resuelto. Lo que quiere decir, y preparémonos para ello, senadores y senadoras, que la crisis se seguirá profundizando y la movilización y la resistencia van a seguir aumentando, porque es apenas obvio que allí donde las cosas no funcionan los estudiantes, los profesores, los padres de familia y los colombianos sigan protestando.
17 oct 2009
★ EDUCACIÓN, PROGRESO PERSONAL Y NACIONALJorge Enrique Robledo, Bogotá, 16 de octubre de 2009.
Hay descontento en las universidades. El reclamo se origina en la peor crisis de la historia de las finanzas de las universidades públicas y en los problemas cada vez mayores de la calidad de la educación. Y no es para menos. Hasta la Contraloría les dio la razón a los 32 rectores que expresaron, mediante avisos pagados en la prensa, que es insostenible la situación financiera de las universidades, dado que las trasferencias del gobierno nacional están congeladas desde 1992, en tanto que los gastos han crecido mucho y por inexorables razones, entre ellas la irresponsable imposición oficial de aumentar en 484 mil los cupos sin aportar los nuevos recursos necesarios.
Hasta las directivas partidarias de las políticas de privatización que han llevado a las universidades públicas a solventarse con regresivos incrementos de las matrículas, ventas indeseables de servicios y deterioro de la calidad de la educación, tuvieron que reconocer que las instituciones están abocadas a la quiebra.
También participaron en las movilizaciones sectores representativos de las universidades privadas –donde está el 45 por ciento del estudiantado universitario–, lacerados por las matrículas caras y por sus permanentes incrementos no obstante el empeoramiento del ingreso de los colombianos, de la dureza de los créditos del Icetex con los que muchos tienen que financiar su educación y que en ellas también gana importancia el debate sobre cómo la educación de alta calidad tiene costos mayores que los que pueden pagarse con las matrículas. Estos estudiantes también saben que el llamado “mercado laboral” castiga, en empleos y salarios, a los egresados de las universidades privadas de menor costo.
El momento es propicio para insistir en que la privatización de la educación mantiene en la ignorancia a legiones, tortura a otras tantas familias que tienen que dejar de comer para pagar la educación de sus hijos y daña la calidad de las instituciones. Además, la norma es que las universidades privadas viven presas de una contradicción insoluble: las matrículas son muy altas a la hora de pagarlas pero muy bajas a la hora de costear una educación de óptima calidad, y eso incluso cuando no funcionan como simples negocios. Estas realidades lesionan el progreso de la sociedad en su conjunto, porque lo que para estos efectos desarrolla a un país no es que muchos obtengan títulos universitarios sino que dichos títulos certifiquen que sí se alcanzaron los conocimientos de alto nivel capaces de aportarle de manera decisiva al desarrollo nacional.
La defensa de la educación pública y gratuita no es, entonces, dogmatismo estatista. Este punto de vista tiene como primera razón de ser que con ella algunos logran evadir las carencias económicas de sus padres, objetivo democrático que no refutan invocaciones tan mezquinas como que “no hay que auspiciar el paternalismo”, y más en el país de AIS (Amigotes Ingreso Seguro). También es de gran importancia asegurar que todos los jóvenes mejor dotados lleguen a la cúspide de la cadena educativa y no que se queden en el analfabetismo o en los niveles básicos y medios de la educación, un desperdicio intolerable para un país que quiera salir adelante. Y el otro gran argumento consiste en que solo el Estado, la fuerza económica más poderosa de cualquier sociedad, puede pagar la educación de todos los niveles y de la totalidad de los habitantes de un país y, en especial, hacerlo a los costos tan grandes exigidos por la alta calidad educativa que se requiere si se aspira a cumplir con una de las condiciones necesarias para superar el atraso y la pobreza.
Es casi increíble que estas ideas elementales, que están claras desde hace siglos en el mundo y que en parte explican la revolución que significó la aparición del capitalismo, tengan que repetirse y hasta conviertan en “radicales” a quienes las expresan, mote peyorativo con el que intentan lo que no pueden refutar. Claro que estas estigmatizaciones no sorprenden en un país en el que nunca ha gobernado la idea de un proyecto de unidad nacional de auténtico progreso y en el que a cada ciudadano le han inculcado un “sálvese el que pueda”, salvación que en la práctica consiste en lograr separar la suerte personal de la de la nación, en alcanzar niveles de vida de país desarrollado en uno subdesarrollado, incluso apelando a todas las formas de ventajismo y corrupción.
Coletilla: solo rechazo debe generar la censura de prensa de El Tiempo contra Claudia López, porque en su columna dijo lo que es vox pópuli entre los colombianos informados.
11 ago 2009
★ ¡NO A LAS BASES GRINGAS EN COLOMBIA!Tribuna Roja Nº 109, Bogotá, julio 30 de 2009, Unidad de Trabajo Legislativo, Senador Jorge Enrique Robledo
Lenin aclaró la naturaleza de las potencias en el contexto de la fase superior del capitalismo, la cual llamó imperialista. Tal fase se caracteriza por la creación de monopolios, la supremacía del capital financiero, la preponderancia de la exportación de capitales sobre la de mercancías, la formación de asociaciones internacionales de monopolistas y el reparto territorial del mundo. Demostró cómo el neocolonialismo da la aparente independencia a las naciones, y que “para el capital financiero la subordinación más beneficiosa…es aquella que trae aparejada consigo la pérdida de la independencia política de los países y de los pueblos sometidos”. El mayor desarrollo capitalista hace más sensible la insuficiencia de materias primas y acentúa y endurece la competencia y la búsqueda de ellas en todo el mundo.
Dichas premisas se cumplen con mayor rigor para Estados Unidos en el momento en que sus dificultades son evidentes, las repercusiones de la crisis financiera continúan, los más de dos billones de dólares inyectados a las arcas de Wall Street no reaniman los interrumpidos círculos crediticios y comerciales, adolece de abultados déficit externos no conjurables en el corto y mediano plazo. Barack Obama, retrata las dificultades imperiales: “Estamos en medio de una crisis (…) Nuestra nación está en guerra (…) Nuestra economía está gravemente debilitada”.
Bajo este marco se da el vergonzoso apoyo por parte de Álvaro Uribe al pillaje norteamericano en Irak y Afganistán, y el servil traslado a territorio colombiano de las operaciones de la base del Comando Sur en Manta, Ecuador, suprimidas por decisión soberana del hermano país. Esto profundiza el repudiable carácter de neocolonia norteamericana que tiene Colombia y la convierte en teatro de primer orden para la estrategia de dominación económica y militar de la superpotencia a escala mundial.
Las potencias luchan por un nuevo reparto
Las demás potencias y en especial Brasil, Rusia, India y China, tanto en la OMC como en otros foros, impiden a Estados Unidos profundizar su supremacía, y buscan revertirla. Algunas potencias proponen replantear el papel dominante del Banco Mundial y el FMI y suman poderes que pongan en jaque al dólar como patrón de cambio internacional. Los apremios en los foros multilaterales se agregan a la imposibilidad de continuar abrazando palmo a palmo el mundo con acuerdos de libre comercio.
La “diplomacia” en cabeza de la señora Clinton, juega al estilo de la era Carter. Al tiempo que tiende la falsa mano del diálogo a países que, como Irán, China, Venezuela, Ecuador y Brasil, se oponen a las políticas norteamericanas o expresan contradicciones de diversa índole, arma a las naciones amigasdesde donde planea agresiones. En América Latina, por ejemplo, reactiva la IV Flota para amenazar a quienes tiendan a “perjudicar” la paz, estabilidad y prosperidad norteamericana en el área de responsabilidad del Comando Sur.
Globalización impuesta con las armas
El poder militar norteamericano es indispensable para tratar de atender sus necesidades y conjurar sus apremios materiales. Desplegar bases militares en 130 de los 194 países del globo, tener 2,9 millones de personas al servicio del Departamento de Defensa, poseer un complejo industrial militar sin parangón, y un aforo militar de más de 700 mil millones de dólares (equivalente a todo el presupuesto de las otras 193 naciones), busca garantizarse el flujo de la plusvalía de miles de millones de trabajadores y el suministro de materias primas, y el control de mercados para sus mercancías y capitales. Empero, la debilidad económica también asoma a la hora de costear sus frentes de guerra. Ante la decadente situación económica y la incapacidad para sostener la dominación, el trust norteamericano recurre al imperialismo hirsuto y blande las bayonetas contra quienes lo amenazan. He aquí la explicación del traslado a bases colombianas de las operaciones militares que tenía en Manta.
Los imperios, escribió Francisco Mosquera, se preocupan de su imagen, pero jamás estropean sus proyectos estratégicos y tácticos por los apremios de una nación de unos cuantos millones de habitantes. Si en el tablero internacional han de sacrificar un peón para neutralizar la acción de un alfil enemigo, no tienen vacilación alguna.
En 1999, en razón al cierre de la Base Aérea Howard, desde donde se lanzó el ataque que derrocó al presidente Noriega, Norteamérica firmó acuerdos con Ecuador y Holanda para acceder a bases en Manta, Aruba y Curazao. Ninguno de estos emplazamientos acuartelan más de 500 efectivos, pero como lo explicó Chalmers Johnson, funcionan al estilo de la flor de loto que, una vez abre sus pétalos, despliega una capacidad de fuego que permite a las fuerzas norteamericanas adelantar operaciones de pequeña, mediana y gran envergadura. La guerra perpetua, dicen los planificadores imperiales.
Con la nueva escalada militar en América Latina, Estados Unidos amenaza a gobiernos con los que mantiene constantes tensiones. Sin embargo, la principal se cierne contra Brasil, mayor potencia económica y militar sudamericana, y contra Europa y China, que aspiran a arrebatar parte del dominio económico norteamericano en la región. Las inversiones europeas en América Latina son crecientes y, al igual que Estados Unidos, Europa recurre al “libre comercio” para acrecentar el poder económico en territorios que conformaron su espacio colonial. Pero la política expansionista europea sufre con la presencia de China en África y con Obama, quien busca recuperar el terreno perdido en América Latina y en el Medio Oriente y apunta al continente africano.
Desde Palanquero, una de las bases colombianas que va a ceder Uribe, la Fuerza Aérea de Estados Unidos podrá lanzar operaciones, de aviones C-17, con “alcance en movilidad aérea en el continente sudamericano”, e incluso en el continente entero. Y de abrirse una base en la Guyana Francesa y otra en Recife (Brasil), ejecutará ofensivas contra África, amenazando los intereses europeos y chinos.
El traslado de las operaciones de Manta a nuestro territori pisotea la Constitución de Colombia, en la que no existe artículo que avale el emplazamiento de tropas extranjeras y menos la construcción de instalaciones militares foráneas. Además, la inmunidad diplomática para los militares y mercenarios norteamericanos les da el derecho a cometer toda clase de delitos, entre ellos los de lesa humanidad.
Las estratagemas imperiales se replican a lo largo del orbe. En estas tierras Uribe esgrime la tesis de la amenaza terrorista internacional y viola los principios de la autodeterminación de las naciones y de la no injerencia en los asuntos de otros países. Uribe habla de lucha antidrogas y defensa de la “democracia” y de la “libertad”, pero es una jeringonza con la que avala el desdeñable emplazamiento de tropas extranjeras, lo que pisotea la soberanía propia y amenaza las ajenas.
Solo la resistencia liberará a los pueblos
Al declive económico de Estados Unidos y su competencia feroz con otras potencias, se suma el avivamiento de la resistencia de los pueblos. Irak y Afganistán se convierten en atascaderos, de donde no puede salir ni quedarse. En Medio Oriente crece la resistencia de pueblos que como el palestino combaten su intromisión. En América Latina, el inconformismo con las imposiciones de la Casa Blanca se generaliza. Y de los planteamientos del FMI se alejan gobiernos que, como el ecuatoriano, prohíbe utilizar el endeudamiento público para cubrir deudas con organismos multilaterales. Argentina, por su parte, nacionaliza los fondos de pensiones, diezmando el poder del capital financiero.
La decisión de ubicar bases norteamericanas en nuestra patria, episodio comparable por su extrema gravedad con el del robo de Panamá a comienzos del siglo XX, hace imperativo emular las luchas de ecuatorianos, puertorriqueños, indonesios y griegos contra los emplazamientos militares de Estados Unidos y las de otros pueblos contra los ucases del imperio. La claudicación solo acrecienta el sometimiento de los pueblos a las felonías imperiales. El camino es único e inequívoco: ¡No a las bases gringas en Colombia!
6 ago 2009

Jorge Enrique Robledo, Bogotá, 30 de julio de 2009.
Varios titulares de prensa se han ocupado de la “nueva” Ley de Ciencia y Tecnología. De un nombre tan pomposo se podría concluir que el país se apresta a entrar en una nueva senda y que por fin se aspirará a que Colombia se mueva en las fronteras del conocimiento. Lástima que ello no sea cierto. La publicitada Ley no tiene nada nuevo, si de lo que se trata es de hacer del atraso científico y tecnológico un asunto del pasado.
Que Colciencias pase de ser un instituto adscrito a Planeación Nacional a un departamento administrativo le da más nombre a quien ejerza como su director y le entrega el derecho a asistir con voz y voto a unas cuantas reuniones del alto gobierno, pero de allí no se concluye que las cosas vayan a cambiar. Si no se estuviera manipulando y tratando de conseguir unos votos con ella, no valdría la pena, como sucedió durante el trámite en el Congreso, ni rechazarla.
Con la Ley se crea el Fondo para la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, que se nutrirá de los mismos recursos con los que hoy cuenta el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología. Sobre los promocionados 100 mil millones de pesos del Fondo Nacional de Regalías de que habla el artículo 26, cabe aclarar que ya hoy los departamentos y municipios pueden hacer uso de parte de tales recursos para la promoción del conocimiento. Si ese no es su destino, es porque las carencias económicas y sociales de los entes territoriales son tantas, que entre sus prioridades pesan más el aumento y mantenimiento del cubrimiento de los servicios sociales básicos que el de la ciencia. Además, este artículo establece que se le dará cumplimiento a la segunda parte del artículo 361 de la Constitución, según el cual, los dineros del Fondo “se aplicarán a la promoción de la minería, a la preservación del ambiente y a financiar proyectos regionales de inversión definidos como prioritarios en los planes de desarrollo de las respectivas entidades territoriales.”
A la Ley le atribuyen sus promotores, sin demostrarlo, que será la palanca para que los recursos destinados al desarrollo científico lleguen al 1,6 por ciento del PIB en el 2016. ¿De qué sombrero sale la cifra? Desde el 2003 la inversión en investigación y desarrollo se mantiene invariable (0,18% del PIB). Manipular la información es un ataque a la inteligencia de la población informada. Es una verdad de a puño que este gobierno no ha cejado un instante en el estrangulamiento de la universidad pública. La calidad, por ejemplo, de toda la educación básica y superior se está yendo a pique y las transferencias por estudiante, en términos nominales y reales, son cada vez menores.
Se dice que con la Ley cambiará el modelo productivo. Es otro de los cantos de sirena de quienes han convertido a Colombia en un inmenso sanandresito. No es creíble hablar de desarrollo tecnológico y científico en el “libre comercio”, modelo que concentra aún más el conocimiento en las potencias, que arruina el aparato productivo nacional, que deja expósita la economía a los apetitos de los tiburones del capital financiero, que hace de los servicios sociales negocios de los especuladores, que mercantiliza la educación, etc. Colombia, salvo excepciones que vienen de los esfuerzos propios de la comunidad académica, es un país que no alcanza ni siquiera el rótulo de ‘copiador’ en el concierto mundial. La especialización en la producción de bienes agrícolas tropicales y de unas cuantas materias primas mineras y en la maquila industrial son hechos devenidos de las concepciones económicas con las que se dirige el país, y con las cuales, óigase bien, ¡jamás! se saldrá del atraso. La Ley refuerza este tipo de concepciones al basarse en la filosofía de que la educación debe ser como el aparato productivo: Para una economía mediocre, una educación inexistente o mediocre.
El gobierno tramita además tres leyes que atentan contra la autonomía y la sostenibilidad financiera de las universidades públicas. Con la del Ecaes, al orientar el contenido de los pénsum de las carreras universitarias y fortalecer la llamada formación por competencias, viola la autonomía universitaria, principio constitucional fundamental para la vida de las instituciones de educación superior. La del Icfes traslada al Ministerio de Educación 39 mil millones de las instituciones que ellas emplean para invertir en programas de fomento, propuesta que el Sistema Universitario Estatal (32 universidades públicas) rechaza. Con la ley que obliga a cinco universidades del orden nacional a concurrir en el pago de su pasivo pensional, se reencaucha la propuesta del artículo 38 del Plan de Desarrollo, declarado inconstitucional y que suscitó un abierto rechazo de la comunidad universitaria. En el caso de la Universidad Nacional, por ejemplo, esta pondrá de los ingresos propios 39 mil millones de pesos (uno por ciento del pasivo), medida que causará aumentos en las matrículas. Valga recordar que entre las causas que llevaron a la quiebra a la Universidad del Atlántico estuvo obligarla a responder por parte de su deuda pensional, responsabilidad exclusiva del ejecutivo.
La problemática de la educación superior, por el eco que tiene, a veces erróneamente se le circunscribe solo a la esfera pública, pero a la privada también concierne. En la combinación de una política tendiente a reducir la calidad en la educación con la debilidad económica del país salen perdedoras las privadas, a donde ingresan casi la mitad de quienes entran a la educación superior. Las alzas en las matrículas y los leoninos créditos ofrecidos por la banca y el Icetex se vienen convirtiendo en una traba para ingresar y continuar en la universidad. Los estudiantes que cursan en estas instituciones no están exentos de los males propios de la educación, además, lo que para ellos es el presente, para quienes están en las públicas, por cuenta de la privatización, es un futuro cercano.
De una lectura juiciosa de la Ley, la Comunidad Académica concluirá que ella es una de esas tantas leyes que se tramitan cada año en el Congreso de Colombia y que solo se justifican porque las mayorías uribistas en sus haberes tienen tantos actos atentatorios contra el progreso nacional de todo cuño, que buscan resarcirse con cosas inanes, que ante la opinión suenan bien y sirven para hacer ese tipo de política que se basa en el ardid, pero que no modifica en un ápice al mal rumbo por el que va el país.
La Ley de Ciencia y Tecnología es otro acto de esos con lo que algunos uribistas pretenden conseguirse unos votos, presentando como gran cosa lo que es poco o nada. Una norma que profundiza el inicuo régimen colombiano puede recibir cualquier adjetivo menos el de progresista. En distintas instituciones y aulas se podrán promocionar las supuestas bondades de una legislación que carece de ellas. Quienes lean con cuidado la Ley encontrarán que en ella lo que hay es más de lo mismo o peor.
Para escuchar la intervención del senador Robledo en audiencia pública sobre calidad en la educación, realizada el 21 de agosto de 2008, haga clic en el siguiente link: Para desarrollar a Colombia se necesita una educación de altísima calidad
Para escuchar la intervención del doctor Carlos Gaviria Díaz en audiencia pública sobre calidad en la educación, realizada el 21 de agosto de 2008, haga clic en el siguiente link: "Soy un defensor a ultranza de la autonomía univeristaria": Carlos Gaviria Díaz
31 jul 2009
MÁS SOBRE LAS BASES GRINGAS EN COLOMBIAJorge Enrique Robledo, Bogotá, julio 24 de 2009
Es falso afirmar que las bases que se instalarán en Colombia son diferentes, en el sentido de menos imperialistas, a la que se cerrará en Manta, Ecuador. Primero, porque todas tienen origen en el cierre de la Base Howard , en Panamá, que ordenó el tratado Torrijos-Carter, base desde la que Estados Unidos vigilaba e intervenía en el continente. Sin el narcotráfico, otro sería el pretexto del Imperio para instalar las bases, como ocurre con las otras 700 que tiene por fuera de Estados Unidos. Segundo, porque la de Manta era una base ecuatoriana, comandada por un oficial de ese país, en la que, en el 5% del área y bajo el control estadounidense, funcionaba el Puesto Militar de Operaciones Avanzadas norteamericano (FOL, por su sigla en inglés), como tienen decidido hacer en Colombia. Y tercero, porque, empeorando la de Manta, las de Colombia autorizan a Estados Unidos a intervenir en otros países y contra el “terrorismo” (Cambio, Jul.01.09), término que el Pentágono define a su antojo. Y también según Cambio (Jul.22.09) intentan ocultar parte de lo que se acordará. Desde la base de Palanquero, donde se invertirán 42 millones de dólares, operarán los C-17, aviones de alcance continental y con capacidad para 70 toneladas de helicópteros y tropas, explicó el ministro de Defensa colombiano (e) (El Tiempo, Jul.22.09).
Es particularmente repudiable que una decisión de este calibre, que acoyunda el país a la estrategia de guerra de Estados Unidos para el control del mundo, la tome el gobierno sin un tratado internacional aprobado por el Congreso colombiano y sujeto a control de legalidad por la Corte Constitucional, hecho que viola los artículos 150 (numeral 16) y 241 (numeral 10) de la Constitución sobre las funciones del Congreso y de dicha Corte. Así actúa para evadir el debate público y que en la Constitución no existe norma alguna que autorice ni las instalaciones ni la permanencia y operación de tropas extranjeras en el territorio colombiano.
Lo más que permite el artículo 173 de la Constitución es “el tránsito de tropas extranjeras” por el país, y eso si lo aprueba el Senado. Que no vengan, entonces, con la ya anunciada astucia de “legalizar” lo ilegal mediante un simple concepto del Consejo de Estado que no obliga al gobierno y que no aplica para bases y operaciones militares extranjeras en el país.
El ministro de Relaciones Exteriores dice que la legalidad de las bases –a las que no llama bases, nombre que tampoco aceptaban los gringos para la suya en Manta– tiene origen en la Ley 24 de 1959 y en el “Convenio general de ayuda económica, técnica y afín entre” los gobiernos de Colombia y Estados Unidos, suscrito el 23 de julio de 1962. Pero oculta que ni en la ley ni en el convenio hay una sola palabra sobre guerra, narcotráfico, terrorismo, tropas, bases, barcos o aviones militares extranjeros, pues la primera se refiere a acuerdos “con el fin específico” de hacer “planes y programas de desarrollo económico, social, cultural, sanitario u otras materias conexas”, en tanto el segundo es sobre la llamada “Alianza para el progreso”, “destinada a ayudar a satisfacer las necesidades de mejores viviendas, trabajo, tierras, salud y escuelas” en Colombia (Ley 24 de 1959, Convenio de 1962 y boletín de prensa de la Procuraduría).
La ilegalidad de la actuación del gobierno en casos como este la explicó en 2005 el Procurador General de la Nación, quien, sobre la Ley 24 de 1959 y de los “acuerdos simplificados” que esta autoriza, dijo: “es claro que el gobierno no puede obligar internacionalmente al Estado colombiano sin previa autorización del Congreso y revisión constitucional de la Corte ”. También le solicitó a la Corte Constitucional fijar “un tiempo prudencial para que el gobierno someta a aprobación del Congreso de la República y de esa Corporación todos los acuerdos o convenios internacionales suscritos en aplicación de la Ley 24 de 1959 y que han implicado la adopción de obligaciones adicionales para el Estado colombiano”, entre los que incluyó los 22 suscritos por el Ministerio de Relaciones Exteriores, sobre los que también dijo que “no podrían seguir produciendo efectos mientras no surtan los trámites constitucionales requeridos” (Ley 24 de 1959, Convenio de 1962 y boletín de prensa de la Procuraduría).
17 jul 2009
SOBRE LAS BASES MILITARES DE EEUU EN COLOMBIAJorge Enrique Robledo, Bogotá, julio 11 de 2009.
Como terminó por saberse, el gobierno cocina en secreto –sin consultar con la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores ni con el Congreso, y menos aún con la opinión pública– otorgarle cinco bases militares a Estados Unidos, una de las peores decisiones de la historia nacional. Serán dos en el Caribe (en Cartagena y Barranquilla), otra en el Océano Pacífico (en Bahía Málaga, al lado de Buenaventura), una más en el centro del país (en Palanquero, junto a La Dorada) y la última en Apiay, en los Llanos Orientales, decisión que convertirá a Colombia en un país ocupado, amenaza a los países vecinos y viola la soberanía y la Constitución.
El gobierno ha presentado este despropósito como un asunto de menor cuantía porque, dice, no se trasladará a Colombia la base militar que hoy tiene Washington en Manta, Ecuador –que se cerrará por orden de la nueva Constitución de ese país–, sino que sus funciones pasarán a cinco instalaciones controladas por las tropas norteamericanas dentro de bases militares colombianas, parte de cuyas dotaciones usarán.
Debe saberse que entre las nuevas estrategias de dominación global del mayor imperio de la historia aparecen las bases militares llamadas “lotos”, las cuales pueden ser relativamente pequeñas porque están diseñadas para ampliarse o para que las tropas salten de unas a otras. De acuerdo con Chalmers Johnson, profesor emérito de la Universidad de California, “La mayoría de estas nuevas bases constituyen lotos desde los cuales nuestras fuerzas podrán saltar como ranas muy bien armadas” (http://www.deslinde.org.co/files/Es...). Y en Colombia lo harían con la ventaja de que, en el primer salto, los estadounidenses podrían tomarse la base militar colombiana en la que estarán ubicados.
De acuerdo con Cambio, la revista que empezó el destape de este proyecto (http://www.cambio.com.co/paiscambio...), las cinco bases escalarán la presencia militar norteamericana en Colombia no solo por su número y ubicación. Pues no serán solo contra el narcotráfico, sino también contra el “terrorismo”, término que, como se sabe, Washington define según sus conveniencias. Y las tropas norteamericanas podrán operar desde ellas, y sin consultarle a nadie, en otros países. ¿Alguien sensato, además, puede tener la certeza de que el Pentágono nunca actuará desde esas bases en contra de lo pactado y de Colombia, si así lo determinan sus intereses imperiales?
Con calculada y falsa inocencia, el gobierno de Álvaro Uribe –que le mantiene su respaldo a la invasión estadounidense a Irak–, presenta las cinco bases militares como “ayuda” norteamericana a Colombia, cuando estas se sumarán a las otras 700 que posee Estados Unidos en el mundo, bases en las que opera medio millón de hombres y resulta hasta pueril desconocer que existen para defender los intereses de dominación que signan las decisiones de la Casa Blanca, incluida la de Barack Obama. Esto, además, en la lógica de la tenebrosa estrategia de la “guerra perpetua” definida por el Pentágono, la más reciente teoría militar norteamericana para el control del mundo, política dentro de la cual, y como lo denunció Brasil, Estados Unidos puso a la IV Flota a navegar en aguas de Latinoamérica y el Caribe (http://www.elespectador.com/impreso... y http://www.clarin.com/diario/2008/0...).
El secretismo oficial tiene como primera causa la total inconveniencia de una decisión orientada por un poder extranjero, que solo problemas puede traerle al país por la grave lesión a su soberanía y autodeterminación sobre lo político, lo económico y lo social y porque lo somete de la peor manera a los horrores de la guerra y los intereses de la superpotencia, lo enfrenta con los países vecinos y lo desacredita más ante los demócratas del mundo. Y también tiene que ver con que estas cinco bases militares –así les den otro nombre, como tienen decidido hacerlo para confundir– son inconstitucionales por dos razones diferentes. La primera, porque la Constitución dice que las relaciones internacionales del país se fundamentarán en la soberanía y su derecho a autodeterminarse. Y la segunda, porque ninguna norma permite crear bases de este tipo en Colombia, dado que la Carta, en sus artículos 173 y 237, solo autoriza “el tránsito –es decir, el paso temporal– de tropas extranjeras por el territorio de la República”, previa aprobación del Senado y concepto favorable del Consejo de Estado, trámite que el gobierno decidió no realizar.
12 jul 2009
¡No a la entrega de EMCALI a privados!
¡SI a la DEVOLUCIÒN inmediata y Sin condiciones!
****Martes 14 de Julio - 5:30 pm ****
Desde el Parque de las Banderas hasta el CAM
¡Porque EMCALI es de TOD@S, defendamosla TOD@S!
18 abr 2009
Saludo de Jorge Enrique Robledo al Encuentro Nacional de Estudiantes, Bogotá, abril 17 de 2009
Presento un caluroso saludo a los estudiantes que vienen de diferentes regiones del país para definir el rumbo del movimiento universitario y enfrentar las políticas degradadoras de la educación superior.
La importancia de este evento radica en que la educación debe defenderse a capa y espada, particularmente la superior. No es posible resolver los problemas nacionales sin una educación de alta calidad, universal y gratuita y en esta tarea los estudiantes juegan un papel fundamental.
El gobierno de Álvaro Uribe Vélez se empeña en atentar contra las universidades colombianas a través de medidas neoliberales que deterioran la calidad, privatizan las instituciones oficiales, obligan a los estudiantes a pagar créditos usureros y violan derechos democráticos de los estamentos universitarios. En medio de la peor crisis económica del capitalismo, se mantiene el objetivo de adaptar el aparato educativo a la globalización neoliberal impuesta desde Washington.
En el Congreso hacen trámite dos proyectos de ley que apuntan a profundizar la degradación de la educación superior. El primero reglamenta el ECAES, examen que, en clara violación de la autonomía universitaria, impone el modelo de formación por competencias, de acuerdo con el artículo 6° del Plan Nacional de Desarrollo.
El otro proyecto es el No. 083 de 2008, que permite al Gobierno Nacional desentenderse de su responsabilidad en la atención de la totalidad de los pasivos pensionales de la universidades Nacional, de Caldas, Córdoba, Chocó y Cauca. Imponer la concurrencia, como lo plantea la iniciativa, amenaza la calidad y el carácter universal de la educación superior, razón por la que reiteradamente la comunidad universitaria ha rechazado su implementación. Se pretende implementar lo propuesto en artículo 38 del Plan Nacional de Desarrollo, declarado inexequible. La propuesta obligaría a la Universidad Nacional, por ejemplo, a responder por 40 mil millones de pesos de sus obligaciones pensionales, dineros que correrían a cargo de su ya precario presupuesto y que cubriría con mecanismos de autofinanciamiento como el alza de matrículas.
El 2009 será un año de luchas y de resistencia civil contra la ofensiva recolonizadora del imperialismo norteamericano y la política del presidente Uribe Vélez, empeñado en debilitar la educación pública y en acabar con los derechos de los colombianos, incluidos los del estudiantado. Tengo la convicción de que este encuentro acordará tareas a la altura de las responsabilidades que a Ustedes les competen como uno de los frentes de vanguardia del país. Estén seguros que el Polo Democrático Alternativo está firme en el apoyo de sus reivindicaciones, pues sabe que es el camino para que todos los colombianos puedan acceder a una educación de calidad, universal y al servicio del interés nacional.
14 feb 2009
EL LEGADO DE DARWIN PARA LA BIOLOGÍA MODERNA Y EL ORIGEN DE LA VIDA
En la conmemoración del bicentenario de uno de los hombres más revolucionarios de la historia, Charles Darwin, el padre de la evolución, y a los 150 años de la obra más importante del siglo XIX, El origen de las especies, cuyo título completo es El origen de las especies mediante la selección natural o la conservación de las razas favorecidas por la vida, sigue la lucha entre las dos concepciones del mundo, la materialista y la idealista. Hoy en día, la teoría de la evolución, confirmada por los avances de la genética y demás disciplinas, permite a la humanidad avanzar en los descubrimientos científicos y combatir la teoría creacionista, que plantea todavía que la “primera mujer fue producto de una costilla”.
A raíz de sus observaciones en uno de los viajes al continente americano a bordo del HMS Beagle, Darwin estableció una polémica pero fascinante teoría, según la cual, una misma especie sufre cambios que dependen del lugar donde habita y que se adaptan a una serie de condiciones que les impone el medio. La tan aceptada historia bíblica de que Dios había creado las especies optando por colocarlas en puntos particulares, empezó a ser rebatida a fondo por Darwin, que al comparar especies extintas con especies vivas, encontró que entre ellas había parentesco y sucesión.
Para explicar lo anterior, planteó la posibilidad de que una especie engendrara a otra, lo que llamó transmutación. Con la ayuda de los científicos Gould, Owen y Thomas Bell, cada uno desde su área, planteó en sus apuntes una sospecha: “¿Y si una especie se transforma en otra?”. Esto dio origen a la teoría de la selección natural, pues Darwin agregó a su idea original la reproducción excesiva y la lucha por su existencia. Darwin también propuso como guía de la evolución la selección sexual:
“Esta forma de selección depende de la lucha entre individuos de un mismo sexo, y generalmente entre los del masculino, para llegar a la posesión de las hembras. El resultado para el competidor vencido no es la muerte, sino poca o ninguna progenie, siendo por lo tanto la selección sexual menos rigurosa que la selección natural.
“Generalmente, los machos más vigorosos o aquellos que están mejor preparados para ocupar sus puestos en la naturaleza dejaran mayor descendencia (…) La guerra más severa tiene lugar entre los machos de los animales polígamos, que muy a menudo están provistos de armas especiales, y los machos de los animales carnívoros también se presentan bien armados, aunque a ellos y a otros pueda darles la selección sexual especiales medios de defensa, como la melena al león, la mandíbula de gancho al salmón, pues el escudo puede ser tan importante para la victoria como la espada o la lanza”.(1)
Darwin prefirió no tocar el tema en humanos pero sostuvo:
“La selección sexual podría dar cuenta de las diferencias raciales en los humanos: “Hemos visto que cada raza tiene su propio estilo de belleza (…) La selección de las mujeres más atractivas por parte de los hombres más poderosos de cada tribu, que en promedio criarían un mayor número de hijos, después de muchas generaciones modificaría en cierto grado el carácter de la tribu”.(2)
Sobre el último punto, los expertos aún no se ponen de acuerdo, pero hay indicios de que Darwin podría tener razón, al menos en parte, dice Ole Seehausen, de la Universidad de Bern y del Instituto Federal de Ciencia y Tecnología Acuática de Suiza.
Darwin murió sin saber en qué había de parar su teoría evolucionista. Según varios historiadores, fue Alfred Russel Wallace, un joven naturalista inglés, quién planteó sin saberlo la teoría de la evolución, a la que le llamó “Sobre la tendencia de las variedades de apartarse indefinidamente del tipo original” y que pasó a la historia como socio de Darwin. La teoría de la evolución tuvo su concreción cuando Francis Crick y James Watson descubrieron que las células tenían un código que contiene la información usada en el desarrollo y el funcionamiento de los organismos vivos conocidos. Con la Genética se inicia la era de la Biología Molecular, desarrollada a tal punto que el 26 de junio de 2000 logró hacer la secuenciación completa del genoma humano. La evolución es la base de biología y la ciencia modernas y una teoría revolucionaria que pone al desnudo las tradiciones teológicas y mitológicas, así se disfracen bajo un ropaje seudocientífico, como la llamada teoría creacionista del “diseño inteligente”.
La evolución y el origen de la vida seguirán estando en discusión, porque aún falta establecer varios hechos. Pero, sin duda, el legado de Darwin permitirá el desarrollo de la ciencia moderna hasta estadios hoy inimaginables.
(1) DARWIN. Charles. El origen de las especies. 1859 (2) IDEM
*Miembro de la Organización Colombiana de Estudiantes OCE - Bogotá
12 feb 2009
MUTIS Y LA REVOLUCIÓN DE INDEPENDENCIAJosé Fernando Ocampo T., Bogotá, febrero 11 de 2009
Mutis fue más que un sabio, que un naturalista y que un botánico. Mutis fue el gestor de la revolu-ción ideológica de la independencia nacional. Su obra fundamental independentista lo constituyó la Expedición Botánica. Mutis defendió, a riesgo de ser condenado por la Santa Inquisición, las doctrinas de Galileo, Copérnico y Newton sobre el lugar de la tierra en el universo, sobre el papel de la ciencia en la sociedad, sobre el origen del universo, sobre la relación no contradictoria entre religión y ciencia.
Su rebelión contra la Inquisición fue quizás el más extraordinario ejemplo pro-porcionado a la juventud neogranadina de que podía levantarse contra la dominación y la opre-sión. Lo arriesgó todo, porque fue acusado de herejía y su proceso remitido a España para su con-dena. Condena que podía costarle la vida. “Pero la sabia y respetable conducta,” decía en su diser-tación sobre la astronomía, “con que ya se tolera disputar abiertamente en el siglo más ilustrado, permite no solamente proponer todas las razones a favor y en contra de los sistema florecientes, sino también defender como hipótesis el sistema prohibido.” (mi énfasis)
La posición de Mutis en el pensamiento neogranadino implicaba enormes transformaciones ideo-lógicas. El monarca español no era ya el representante de Dios en la tierra. Las posiciones de la Iglesia sobre la tierra, el sol y el sistema planetario dejaban de ser dogmas. La Iglesia no dominaba la experimentación científica ni podía imponer sus concepciones sin probarlas. La filosofía escolás-tica con sus premisas y sus silogismos no se imponía sobre la experimentación y los descubrimien-tos de la astronomía y de la física. Las investigaciones de Mutis y sus posiciones científicas se im-pusieron en la Expedición Botánica y se extendieron a los colegios en donde estudiaban los próce-res de la independencia neogranadina. Con el pensamiento de Mutis se quebró el dogma, se res-quebrajó el silogismo, se agrietó el dominio religioso, se demitificó la monarquía, se abrieron las mentes a las nuevas ideas. Todo fue posible.
De allí a saltar a la teoría suareciana del tiranicidio, o a las ideas liberadoras de la Ilustración, o a las de la democracia de los estadounidenses, en una palabra, a la independencia de la colonia es-pañola, no era sino un paso. Y de su Plan general de los estudios médicos de 1805 para el Colegio del Rosario se saltaba al Discurso educativo de Caldas y se retomaba el Plan educativo de Moreno y Escandón, del que había sido inspirador, para una revolución educativa que estremecía todo el cimiento de las ideas dominantes. Que lo hubieran seguido Pedro Fermín de Vargas, José Félix de Restrepo, Eloy Valenzuela, Francisco José de Caldas, Jorge Tadeo Lozano , Sinforoso Mutis, y los demás que pasaron de la revolución cultural de la Expedición Botánica a lucha política de la Inde-pendencia, fue un sendero abierto por donde los arrastraron las circunstancias mundiales y neo-granadinas. Las condiciones políticas recogieron la revolución cultural que las precedieron. Mutis había sido su epicentro.
Que Mutis defendiera en los más sagrados recintos de la sociedad neogranadina la revolución copernicana, la física de Newton y rechazara el tratamiento sufrido por Galileo y en sus cátedras defendiera el carácter de la ciencia, la investigación científica, el sometimiento de las creencias a la evidencia empírica, el ajuste de la fe bíblica a la realidad concreta, significó toda una transmuta-ción en las mentes de las nuevas generaciones que lo tuvieron como maestro, guía e inspiración. Refiriéndose al método de Newton le advertía a la juventud de Santa Fe que “para seguir este nuevo camino era preciso abandonar sus antiguos sistemas, y sacrificar sus amadas opiniones.” Lo que Mutis logró en la juventud neogranadina y en la sociedad santafereña fue abrir las mentes, fortalecer los espíritus, crear ideales, socavar creencias, infundir esperanzas, trazar senderos. La extraordinaria labor de la Expedición Botánica que la convirtió para la historia nacional en precur-sora de la independencia lo constituyó su revolución cultural sobre la concepción de la naturaleza y sobre las posibilidades de una nueva sociedad. El consejo de Mutis sobre el espíritu científico de que “debemos tener siempre entera libertad en el estudio de la naturaleza, para que la filosofía natural pueda ser útil a los fines más importantes y llegar al punto de certidumbre y perfección que debemos desear”, se lo aplicaron Vargas, Caldas, Valenzuela, Lozano, Mutis, Nariño, Torres y demás, a la revolución de la independencia de 1810.
Tomado de: moir.org.co
18 oct 2008
Y SE REVENTÓ LA ECONOMÍA
Jorge Enrique Robledo, Bogotá, 17 de octubre de 2008En la última semana de enero de 2008, esta columna se tituló: “La economía puede reventarse”, refiriéndose a la grave crisis que en ese momento reconoció la Casa Blanca afectaba desde hacía más de un año a Estados Unidos. Hoy toca decir que esa advertencia se cumplió y se sigue cumpliendo, pues el problema se encuentra lejos de tocar fondo, como han tenido que reconocerlo hasta quienes en parte ganan por aparecer optimistas.
Como era de esperarse, la crisis no se limitó a Estados Unidos, lo que puso en ridículo a quienes charlatanearon sobre los “desacoplamientos” de unos países con otros, luego de que ellos mismos ayudaran a engancharlos a todos y contribuyeran a “nivelar la cancha” de la economía mundial, frase que significa que en caso de un tsunami económico la ola destructora avanzará sin ningún obstáculo por todo el globo, como está ocurriendo, incluidas América Latina y Colombia, país que puede sufrir como los que más y en el que nuevamente se demostrará que la causa fundamental del crecimiento de los años anteriores no fue la “seguridad democrática”.
Según también se advirtió, aumentan los que señalan que la crisis puede ser igual o peor que la de 1929, la peor de la historia del capitalismo, así hoy se entienda mejor la necesidad de usar con especial fuerza la intervención del Estado para enfrentar el desastre. La diferencia con los sucesos de hace ochenta años puede estar en que ahora el capitalismo global cubre a todos los sectores de todos los países, sin excepción. Luego los efectos de la crisis podrían ser aún mayores y, en esa medida, acrecentarse también las contradicciones entre las potencias económicas y entre estas y sus países satélites, al igual que las luchas de resistencia de los pueblos empobrecidos de todo el orbe. Si hasta Krugman dice que la crisis del 29 se “resolvió” con la II Guerra Mundial, pues con ella se destruyó la producción que “sobraba”, ¿adónde podrán llegar los enfrentamientos entre las potencias por los mercados?
Lo que ocurre se entiende mejor si se sabe que esta crisis no empezó en el sector financiero ni es toda producto de la especulación de unos banqueros tan ricos como inescrupulosos, a favor de los cuales conspiró la tecnocracia neoliberal al ocultar lo que ocurría. En efecto, esta crisis comenzó por donde se “solucionó” la anterior, cuando se desinfló la burbuja especulativa de las empresas punto com, “solución” que consistió en convertir en consumidores a los millones de gringos pobres que carecían de capacidad de compra, para lo que utilizaron el truco de venderles viviendas con los créditos bien llamados subprime (subóptimos o basura), porque se sabía que no podrían pagarlos.
Que la crisis tiene como causa última la pobreza explica por qué no puede superarse solo con las descomunales transferencias de recursos públicos a los bancos y a los banqueros y por qué caen también las acciones de las empresas no financieras, pues se sabe que en estas debacles, como disminuyen las ventas, tiene que caer también la producción, acrecentando más el desempleo, los bajos salarios y la pobreza, con lo que disminuye otra vez la capacidad de compra. Se está, entonces, ante la clásica crisis capitalista, en la que los problemas del sector real de la economía llevaron al colapso el sector financiero, luego de intentar evadir este sino trágico del sistema y llegar al extremo de que por cada dólar en la industria, el agro, los servicios y el comercio había 364 dólares en las finazas, de manera que los especuladores le arrebataban al sector real la parte principal de sus ganancias.
Si se analiza con objetividad lo que ocurre tendrá que reconocerse el estruendoso fracaso de la globalización del “libre comercio”, pues lo cierto es que esta se diseñó con el objetivo de impedir una crisis como la actual en Estados Unidos y en los demás países desarrollados, propósito para el cual sacrificaron a casi todo el resto del mundo, reduciéndole su capacidad de producir y acumular riquezas y agravando el desempleo y la pobreza, azotes que los imperialistas querrán aumentar en esta nueva etapa, al exigirles a los pobres del mundo que paguen los platos rotos. Que ni se sueñe, por tanto, en que los neoliberales abandonarán sus teorías y sus prácticas. Simplemente, les harán un par de ajustes en su beneficio e incluso en contra de sus peroratas antiintervencionistas, pero sin dejar de insistir en su codicia y en profundizar las desigualdades entre los países y entre las clases sociales. Como ya se ha probado en la historia, los países solo cambian cuando cambian los pueblos y estos relevan del mando a quienes los mal gobiernan y a sus políticas.
Jorge Enrique Robledo, senador Polo Democratico Alternativo
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